viernes, 8 de febrero de 2013

...y nos siguen picando los mosquitos










El eterno problema para el análisis de oraciones simples en mis clases lo conforman los pronombres personales átonos, esos elementos dependientes de la figura verbal, sin la cual es imposible que aparezcan. Digo que es un eterno problema porque, en todos los semestres que he venido impartiendo esta materia, emerge de la nada una nueva complicación para "etiquetar" sintácticamente a esos pronombres. Este semestre ha sido particularmente fecundo en cuanto a la aparición de esas complicaciones de análisis, y el de esta semana salió de una oración que mandé como ejercicio para la casa y que podemos ver en (1):

domingo, 20 de enero de 2013

Se lo-s explico...






Esta semana en Morfología y Sintaxis I dediqué un espacio para explicar cuáles eran los rasgos formales del complemento directo y del indiercto en español. Entre esos rasgos formales enfaticé el más obvio: los complementos directos y los indirectos pueden ser sustituidos, identificados, representados, por los pronombres personales átonos lo/la para complemento directo y le para el indirecto. Así, tenemos en (1), (2), (3) y (4) los siguientes complementos:

viernes, 11 de enero de 2013

Sobre los enclíticos en perífrasis verbales complejas






El año pasado, después de terminar una clase de Morfo I, uno de mis estudiantes se me acercó y me preguntó si era correcto usar un pronombre personal de los llamados átonos en cualquier posición de una perífrasis. El ejemplo que me daba era más o menos como está en (1):



(1)   Vamos a dejarlo de hacer



Algunas consideraciones sobre el sujeto español





El sujeto es la función sintáctica representada a través de un elemento nominal que concuerda gramaticalmente, en información de persona y número, con el verbo. Así, por ejemplo, tenemos la siguiente oración:



(1)   La impresora se dañó



En la cual reconocemos la impresora como el sintagma nominal que comparte con el verbo, dañó, las informaciones de tercera persona del singular.